
La spirulina es uno de los alimentos naturales más estudiados a nivel internacional por su alto contenido nutricional. Más allá de las tendencias, organismos del sistema de la Organización de las Naciones Unidas han analizado su uso como alimento para consumo humano, especialmente por su potencial para mejorar la nutrición y apoyar dietas balanceadas.
Este reconocimiento internacional es una de las razones por las que la spirulina se ha convertido en un complemento alimenticio cada vez más valorado en todo el mundo.
¿Por qué la ONU y la FAO han puesto atención en la spirulina?
La FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) ha publicado revisiones técnicas donde analiza el cultivo, la producción y el uso de la spirulina como alimento.
En estos documentos se destaca que la spirulina es un alimento altamente concentrado en nutrientes, lo que la convierte en una opción interesante para:
- Aportar proteína vegetal de alta calidad
- Complementar dietas con deficiencias nutricionales
- Apoyar la seguridad alimentaria, especialmente cuando se produce localmente
Este enfoque no es publicitario, sino nutricional y alimentario, lo que refuerza la confianza en su consumo responsable.
Un alimento con alta densidad nutricional
Los análisis revisados por la FAO señalan que la spirulina contiene:
- Alta proporción de proteína, mayor que la de muchos alimentos vegetales comunes
- Minerales esenciales, como hierro
- Pigmentos naturales y compuestos bioactivos de origen natural
Por esta razón, la spirulina se considera un alimento denso en nutrientes, ideal como complemento dentro de una alimentación equilibrada.
Spirulina y la lucha contra la malnutrición
En el marco de la Asamblea General de la ONU, se presentó el documento titulado:
“The use of spirulina to combat hunger and malnutrition to help achieve sustainable development”
En este texto se reconoce que la spirulina puede apoyar programas de nutrición y desarrollo sostenible, debido a que:
- Puede producirse con bajo uso de tierra y agua
- Es viable para producción local y comunitaria
- Aporta nutrientes clave en pequeñas cantidades
Este reconocimiento refuerza su valor como alimento estratégico, especialmente en contextos donde se busca mejorar la calidad nutricional de la población.
La recomendación más importante: calidad y seguridad
Uno de los puntos más claros en los documentos de la FAO es que la calidad de la spirulina es fundamental.
Para que sea apta para consumo humano, la ONU enfatiza que la spirulina debe:
- Cultivarse bajo buenas prácticas de producción
- Mantener procesos adecuados de higiene y conservación
- Cumplir con normas internacionales de inocuidad alimentaria
Esto significa que no toda la spirulina es igual: el origen, el proceso y el control de calidad hacen la diferencia.
Reconocimiento internacional como alimento
La spirulina y sus derivados están contemplados dentro del Codex Alimentarius, el sistema internacional de normas alimentarias coordinado por la FAO y la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Este marco confirma que la spirulina es un ingrediente alimentario reconocido, siempre que se utilice de forma adecuada y segura.
¿Qué significa esto para quien consume spirulina hoy?
De forma clara y honesta, el mensaje del sistema ONU es:
La spirulina es un alimento natural, nutritivo y sostenible, que puede formar parte de una dieta equilibrada cuando se produce con altos estándares de calidad.
Por eso, elegir spirulina de origen confiable y procesos controlados no solo es una decisión consciente, sino alineada con los criterios internacionales de nutrición y seguridad alimentaria.
Referencias oficiales (ONU / FAO)
FAO / WHO – Codex Alimentarius.
General Standard for Food Additives – Spirulina extract (INS 134).
